Acer abrió camino hace unos meses con la Predator Atlas 8, una de las primeras consolas portátiles equipadas con procesadores Intel Arc G3, aunque su tamaño de ocho pulgadas resultaba excesivo para parte de los jugadores. Ahora, en la feria IFA, el fabricante taiwanés ha presentado a su hermana pequeña: la Predator Atlas 7.
La nueva consola monta un procesador Intel Arc G3, con gráficos Arc B390 en su variante más avanzada equipada con CPU G3 Extreme. Pese a tratarse de gráficos integrados, Acer asegura que el rendimiento es suficiente para ejecutar los lanzamientos más recientes de PC con un nivel de detalle superior al de generaciones anteriores. La refrigeración corre a cargo de un sistema de doble ventilador metal-plástico, alimentado por una batería de 80 Wh.

La pantalla, de tipo IPS, incorpora protección Gorilla Glass Victus y recubrimiento DXC contra roturas y arañazos, y de propina Acer incluye en la caja un protector de cristal templado adicional. Alcanza una tasa de refresco de 120 Hz y un brillo máximo de 500 nits.
Acer solo ha confirmado los valores máximos de memoria y almacenamiento: hasta 24 GB de RAM LPDDR5x y hasta 1 TB de SSD mediante ranura M.2, aunque todavía no se conocen las configuraciones que se ofrecerán por debajo de esas cifras. Todas las versiones contarán con ranura microSD, salida de audio de 3,5 mm y dos puertos Thunderbolt 4. El peso se queda en 750 gramos, o 700 gramos en el modelo con batería de 60 Wh.
La compañía no ha revelado precio de lanzamiento, aunque sí ha confirmado que la Predator Atlas 7 llegará a las tiendas a partir de noviembre.