CM Immersive ha confirmado que Into the Radius 2, la secuela de su exigente shooter de supervivencia en realidad virtual, llegará a PlayStation VR2 el 24 de septiembre. El estudio ha reconstruido la experiencia original para hacerla más profunda, vistosa y táctil, partiendo de lo que más gustó a la comunidad del primer juego.
En el lanzamiento, los jugadores contarán con una campaña completamente nueva para un jugador, mientras que el cooperativo para dos jugadores llegará más adelante, en el último trimestre de 2026, como actualización gratuita.
Uno de los grandes focos del desarrollo ha sido el sistema de equipamiento, ahora totalmente configurable: los jugadores podrán ajustar físicamente la posición y el ángulo exacto de cada bolsillo y funda en sus chalecos, armaduras y mochilas. Las armas también reciben una revisión profunda, con piezas intercambiables (cañones, culatas, miras, empuñaduras y cargadores) y más de 15 colores sólidos y 10 patrones de camuflaje para personalizarlas. El mantenimiento se vuelve además mucho más granular: cada pieza modular de un arma acumula su propio nivel de desgaste y suciedad, por lo que descuidar la limpieza entre partidas puede hacer que el rifle se encasquille en el peor momento.
La Anomalía de Pechorsk, escenario de la saga, también ha crecido en tamaño y se puebla de nuevas amenazas con comportamientos propios: los Mimics se cubren y flanquean al jugador en la niebla, los Fragments cargan de frente para romper sus defensas, los Phantoms permanecen prácticamente invisibles hasta que el jugador deja de moverse, y los Creeps obligan a reflejos rápidos por su velocidad. El terreno suma además peligros ambientales impredecibles, con anomalías que liberan descargas eléctricas, absorben la luz o generan campos de fuerza, y zonas de distorsión que exigen un casco especializado para no perder salud de forma constante. Un fenómeno periódico llamado la Marea reinicia además la ubicación de enemigos y objetos, evitando rutinas cómodas.
La versión de PS VR2 aprovecha a fondo el hardware de Sony: los gatillos adaptativos del mando Sense ofrecen resistencia distinta según el arma, la respuesta háptica se extiende tanto al casco como a los mandos, y el juego corre de forma nativa a 90 FPS con renderizado foveal por seguimiento ocular, además de audio 3D para localizar amenazas por el sonido antes de verlas.