Un grupo de jugadores y creadores de contenido de la comunidad de PlayStation está impulsando una campaña de protesta bajo el hashtag #PSBlackout. La iniciativa propone que los usuarios apaguen sus consolas, cierren sesión en PlayStation Network y eviten realizar compras o jugar en el ecosistema de Sony durante siete días, del 23 al 30 de agosto.
El movimiento surge como respuesta al descontento de una parte de la comunidad con la estrategia de Sony respecto al abandono progresivo del formato físico, así como otras decisiones tomadas por la compañía en los últimos años. Los organizadores consideran que un boicot temporal es una forma de hacer visible el malestar de los jugadores y enviar un mensaje a PlayStation.
En el comunicado difundido junto a la campaña, los impulsores también critican aspectos como el cierre de estudios, el rumbo de algunos proyectos como servicio, la situación de PS VR2 y la desaparición de eventos o sagas históricas de la marca. Su objetivo es demostrar que la comunidad sigue valorando el formato físico y quiere tener más peso en las decisiones de Sony.
Por el momento, no existen datos que indiquen cuál será el alcance real de la iniciativa y Sony no ha realizado ninguna declaración oficial sobre el movimiento. Aunque el hashtag ha comenzado a ganar visibilidad en redes sociales, todavía está por ver si la protesta logra una participación suficiente como para tener un impacto medible en la actividad de PlayStation Network o en las suscripciones de PlayStation Plus.