Microsoft ha dado un nuevo paso en la investigación sobre los problemas que están sufriendo algunos jugadores de Windows 11 desde la actualización KB5121003 del 11 de agosto. La compañía apunta ahora a un sospechoso peculiar: los periféricos y componentes internos con iluminación RGB, o más concretamente, algunos de los controladores que instala su software.
Usuarios de ARC Raiders, The Finals y Marvel Tokon: Fighting Souls habían empezado a reportar bloqueos, cierres repentinos, errores de tipo EXCEPTION_ACCESS_VIOLATION e incluso reinicios completos del PC tras actualizar Windows 11. Microsoft reconoció entonces el problema, aunque todavía trataba de determinar si su propia actualización era la responsable.
Según la página oficial de estado de Windows 11, la investigación de Microsoft indica ahora que el problema está relacionado con periféricos o componentes internos del dispositivo con funciones de iluminación RGB. Estos dispositivos pueden instalar controladores con nombres similares a inpoutx64, cuya presencia provocaría el fallo al ejecutar determinados juegos. Este controlador ya había aparecido como principal sospechoso antes de esta actualización: Embark Studios, responsable de ARC Raiders y The Finals, ya había señalado su implicación y ofrecido instrucciones para eliminarlo temporalmente.
Según ha señalado Tom's Hardware, este tipo de software RGB puede usar controladores que funcionan a un nivel muy profundo del sistema operativo, lo que podría generar conflictos con determinados sistemas anticheat, aunque esa relación concreta todavía no ha sido confirmada por Microsoft. Por ahora, la compañía ofrece como solución provisional desactivar inpoutx64 desde el Registro de Windows, advirtiendo de los riesgos de modificarlo y recomendando hacer una copia de seguridad previa; desactivarlo también puede hacer que dejen de funcionar algunas opciones de iluminación RGB. El problema afecta oficialmente a Windows 11 24H2 y 25H2, sin fecha anunciada todavía para una solución definitiva.